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Análisis en profundidad sobre productos de ahorro y planes de pensiones

Todos los gobiernos fomentan y estimulan la contratación por parte de los contribuyentes del IRPF, productos de ahorro que supongan una alternativa al sistema de pensiones de la Seguridad Social. El Estado instrumenta través de su política fiscal distintos sistemas de bonificaciones y reducciones para quienes contraten este tipo de seguros de Vida-Ahorro, especialmente en forma de renta. El hecho de disponer de un sistema de previsión privado potente, aliviará las tensiones del sistema público de pensiones. Actualmente, el abanico de opciones que tiene el contribuyente a su disposición es tan amplio como inimaginable. La elección de cualquiera de ellos supondrá para el contratante como mínimo, un ejercicio de análisis riguroso, que resultará sin lugar a dudas agotador y poco estimulante. Los productos de ahorro que dan derecho a la percepción de una renta o de un capital futuro para cubrir contingencias por jubilación y otras como la invalidez y el fallecimiento pueden revestir tanto la forma de seguro como la de plan de pensiones. Cada producto de ahorro se configura con sus propias características, unas serán las intrínsecas a las de un contrato de seguro o plan de pensiones y otras, serán las específicas del propio producto contratado, independientemente de que revista o no forma de seguro.


El objetivo que nos planteamos en estas líneas es arrojar un poco de luz desde dos perspectivas distintas:
Primera, estableciendo una clasificación de los distintos productos de ahorro financiero y segunda, vinculando a cada producto con su propia fiscalidad.
Hoy abordaremos en líneas generales, las características principales de cada uno de los productos de ahorro que nos ofrece el mercado. A partir de la próxima semana intentaremos establecer un análisis detallado e individual para cada producto, sobre todo desde una perspectiva fiscal.
Antes de empezar conviene aclarar que el objetivo de acumulación de un capital del que pueda disponerse en un futuro, puede también conseguirse utilizando productos de inversión financiera, como son los comercializados por las instituciones de inversión colectiva (fondos de inversión). El patrimonio administrado por las compañías de seguros de vida prácticamente iguala a la industria de los fondos de inversión. Estos capítulos sólo tienen por objetivo los productos de seguro como destino del ahorro financiero familiar
Huelga decir, que la elección por parte del contribuyente de un sistema u otro dependerá de las contingencias que se pretenden cubrir, del plazo y del importe anual de las aportaciones, de la edad del contratante, del derecho de rescate, de si las prestaciones se perciben en forma de capital diferido o renta y por supuesto de los incentivos fiscales que se establecen para cada producto. Todo ello configurará, junto con las que son circunstancias particulares del contribuyente, la elección final de uno u otro producto.
La primera clasificación y fundamental a nuestro juicio es la que se establece entre un plan de jubilación y un plan de pensiones. El primer producto es un seguro y el segundo es un producto financiero. En líneas generales el seguro siempre es más flexible debido a que tiene un tratamiento fiscal menos favorable.


Tipos de productos de seguros de ahorro:

Los rendimientos, dinerarios o en especie, procedentes de operaciones de capitalización y de contratos de seguro de vida, generan rendimientos de capital mobiliario sujetos al IRPF, siempre que coincidan contratante y beneficiarios en una misma persona (si no fuera así, tales rentas estarían sujetas al ISD) excepto cuando deban tributar como rendimiento del trabajo.
En cualquier caso, tributan como rendimientos del trabajo:

  • Las prestaciones por jubilación, invalidez y fallecimiento percibidas por los beneficiarios de contratos de seguros concertados con mutualidades de previsión social cuyas aportaciones hayan podido ser, al menos en parte, gasto deducible u objeto de reducción en la base imponible.
  • Las prestaciones por jubilación e invalidez percibidas por beneficiarios de contratos de seguros colectivos que instrumenten los compromisos por pensiones asumidos por las empresas.

    • A) Seguros de capital diferido.

    La estructura común a todos ellos, es un tipo de contrato en el que el asegurado se compromete a abonar una prima única o periódica y, a cambio, el asegurador se obliga a entregarle un capital al final del período previsto en el contrato, capital que estará compuesto por la capitalización de las primas aportadas más un determinado interés garantizado. Si el asegurado fallece antes de llegar al vencimiento, sus beneficiarios reciben la devolución de todo o parte de las primas aportadas, pudiendo estar o no capitalizadas. Del mismo modo, si el asegurado quiere recuperar anticipadamente su inversión, podrá hacerlo de acuerdo a la tabla de rescate que figurará en su póliza.
    Cuando se perciba un capital diferido, el rendimiento del capital mobiliario vendrá determinado por la diferencia entre el capital percibido y el importe de las primas satisfechas que hayan generado el capital que se percibe.
    Actualmente este tipo de productos no tienen ningún tipo de ventaja fiscal respecto a otros instrumentos financieros


    • B) Planes de Previsión Asegurados PPA.

    Son instrumentos de previsión social de naturaleza individual, sustitutiva de los planes de pensiones, se trata de un instrumento de ahorro.
    Se caracterizan por tener idéntico régimen fiscal en la entrada (aportaciones o primas) y en la salida (prestaciones) del sistema de los planes de pensiones (que veremos más adelante)
    Sus características básicas son las siguientes:

  • Son contratos de seguro
  • El contribuyente deberá ser tomador, asegurado y beneficiario, aunque en caso de fallecimiento podrán generarse derechos a favor de terceros.
  • Las contingencias cubiertas serán las mismas que las previstas en la normativa de los planes de pensiones.
  • Son movilizables a otro plan de previsión asegurado.
  • Son ilíquidos, al igual que los planes de pensiones. Sólo se permite su rescate en caso de enfermedad grave y desempleo de larga duración.
  • Garantizan la conservación del capital y una rentabilidad mínima determinada, que permite alcanzar una suma para la jubilación, con coberturas adicionales por fallecimiento e invalide que se puede percibir de una sola vez, o bien en forma de renta periódica, vitalicia o temporal
  • No existe incompatibilidad con el plan de pensiones, pero sí comparten los mismos límites de aportaciones anuales

  • Sin querer ahora ahondar en este tema, la ley del IRPF excluye de la reducción por irregularidad del 40 por 100 a las prestaciones percibidas en forma de capital procedentes de los distintos instrumentos de previsión social privados, de carácter complementario al sistema básico de la Seguridad Social (Planes de pensiones, seguros concertados con mutualidades de previsión social, PPSE, PPA y seguros de dependencia). Con esta medida se pretende forzar a que el cobro de las prestaciones lo sea en forma de renta. No obstante disposiciones transitorias han establecido un régimen transitorio que permiten mantener las reducciones para los derechos consolidados a 31 de Diciembre de 2006.


    • C) Planes de previsión social empresarial (PPSE)

    Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de los planes de previsión social empresarial (PPSE) se configuran como un tipo de seguro colectivo apto para la instrumentación de compromisos por pensiones.
    Se limitan los supuestos de disposición anticipada a las situaciones de enfermedad grave o desempleo de larga duración.
    Deberán atender a las contingencias de la ley y planes y fondos de pensiones. El condicionado se hará constar que se trata de un PPSE. La normativa de los planes de previsión asegurados (PPA) será supletoria en los aspectos no regulados.


    • D) Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS)

    La finalidad de este producto es la constitución de una renta vitalicia que pueda servir como complemento a la pensión pública de jubilación. No tiene incentivo fiscal a la entrada por las aportaciones que pudieran hacerse, sino a la salida en forma de exención de la renta que se ponga de manifiesto al vencimiento del contrato.
    Es decir, las aportaciones no habilitan reducción alguna en base imponible.
    Sólo se gravarán el rendimiento de capital mobiliario que resulte de aplicar a cada anualidad al porcentaje que corresponda de los establecidos para las rentas vitalicias
    Sus características son:

  • La aportación máxima anual es de 8.000 euros, con independencia de las aportaciones satisfechas a otros sistemas de previsión social.
  • El importe total de primas acumuladas no puede superar los 240.000 euros.
  • La duración mínima del contrato es de diez años.
  • La prestación principal se percibe en forma de renta vitalicia.
  • Dispone de liquidez o rescate siempre que, a la hora de percibir la renta, las primas hayan permanecido un periodo mínimo de diez años.
  • Los rendimientos acumulados están exentos de tributación.
  • Se admite la transformación de un seguro de vida (por ejemplo, un seguro de capital diferido definido) en un PIAS, si cumple los requisitos de antigüedad mínima y aportaciones máximas citadas.

    • E) Rentas (Vitalicias o temporales, diferidas o inmediatas)

    Estarán sujetas al IRPF como rendimientos de capital mobiliario, las rentas vitalicias o temporales que tengan por causa la imposición de capitales, salvo que hayan sido adquiridas por herencia o cualquier título sucesorio, en cuyo caso no estarán sujetas al IRPF.
    Durante los dos últimos años ha aumentado de forma considerable la contratación de rentas vitalicias con contraseguro en caso de fallecimiento (es decir, con devolución de la prima única pagada inicialmente).
    Una renta será una sucesión de pagos previstos en determinados intervalos de tiempo. Puede ser inmediata o diferida y además cabe distinguir entre rentas:

  • Actuariales: Cuando su percepción está asociada a la supervivencia del asegurado
  • Financieras: Si su percepción está garantizada durante un número de años, con independencia de quién sea el perceptor.

  • Respecto a su tratamiento fiscal, dependerá de si se trata de una renta temporal o vitalicia y en este caso, de la edad del beneficiario.
    Para los seguros de rentas diferidas percibidas como prestaciones de jubilación o invalidez: las rentas percibidas se integrarán en la base imponible del impuesto, en concepto de rendimiento de capital mobiliario, a partir del momento en que su cuantía exceda de las primas que hayan sido satisfechas en virtud del contrato. En estos supuestos no serán de aplicación los porcentajes de rendimientos estimados para las rentas vitalicias, temporales, inmediatas o diferidas. (la aplicación de estos porcentajes se analizarán con detalle en próximas publicaciones)


    • F) Planes de ahorro vinculados a activos

    Son los denominado “Unit Linked” o seguros de vida ligados a fondos de inversión mobiliaria, cuyas prestaciones están normalmente expresadas en unidades de cuenta, lo que se traduce en un número de participaciones adquiridas de un fondo de inversión. En estos seguros de vida, el tomador puede decidir y modificar los activos financieros en los que desea materializar las provisiones técnicas correspondientes a su seguro, asumiendo el riesgo de la inversión.
    Las primas abonadas por el tomador se destinan a:

  • Inversión: mediante la adquisición de participaciones de uno o varios fondos de inversión mobiliaria.
  • Seguro: parte de la prima sirve para financiar una cobertura de fallecimiento adicional.
  • La característica principal de este tipo de productos consiste en que el tomador asume el riesgo de inversión. La garantía de la compañía se limita al seguro de fallecimiento y los gastos de administración. Adicionalmente cuentan con un importe mínimo garantizado, equivalente a un determinado porcentaje de la prima invertida que, en la mayoría de los casos, coincidirá con el cien por cien de la misma. De este modo, el tomador podrá beneficiarse de las potenciales subidas de los valores elegidos como referencia, sin perder su dinero en caso de que la evolución de los índices sea negativa.
    En función de que estos contratos de seguros cumplan o no las condiciones legalmente establecidas, art, 14.h de la Ley de IRPF. Si cumple alguna de las condiciones legalmente establecidas al efecto, el régimen aplicable será el de los contratos de seguro de vida.


    Atener en cuenta:

    Se grava por el ISD la percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguros de vida cuando el contratante sea persona distinta del beneficiario. Por ejemplo, Siempre tributarán por el ISD la percepción de cantidades por el beneficiario de un seguro de accidentes, cuando tenga su causa en el fallecimiento de la persona asegurada. Es decir, estarán sujetas al ISD las prestaciones recibidas de una sociedad anónima de seguros, en contratos de seguros de vida individual, cuando el beneficiario sea una persona distinta de la que contrató el seguro.
    Está sujetos al IRPF, como rendimientos de capital mobiliario, las prestaciones recibidas de una sociedad anónima de seguros, en contratos de seguros de vida individual, cuando En el ámbito de la previsión social empresarial, esto es, cuando se trate de contratos de seguros que instrumenten compromisos por pensiones, tributarán en el IRPF, como rendimiento del trabajo personal, las prestaciones por jubilación o invalidez en las que el asegurado, por tratarse de un seguro colectivo de empresa, es la misma persona que el beneficiario, es decir el propio trabajador.
    Están sujetos al ISD en el ámbito de la previsión social empresarial las prestaciones por fallecimiento en las que el beneficiario es persona distinta del asegurado el beneficiario sea la misma persona que contrató el seguro.


    Planes de pensiones:


    Los planes de pensiones se configuran como instituciones de previsión voluntaria y libre cuyas prestaciones de carácter privado dan derecho a las personas en cuyo favor se constituyen a percibir rentas o capitales por jubilación, supervivencia, viudedad, orfandad o invalidez.
    Las características principales de un plan de pensiones son las siguientes:

  • Un Plan de Pensiones, por su propia naturaleza y origen, queda automáticamente excluido de cualquier herencia y, por consiguiente, es ajeno en todos los casos a la tributación del ISD, tributando por el IRPF.
  • En los planes de pensiones, la tributación se difiere hasta que se cobren las prestaciones como consecuencia del acaecimiento de las contingencias cubiertas por los mismos.
  • Tendrán la consideración de rendimientos del trabajo las prestaciones percibidas por los beneficiarios de planes de pensiones.
  • Son ilíquidos e indisponibles, salvo en determinados supuestos excepcionales de disposición por parte del partícipe de los derechos consolidados de los PP, que también tienen la consideración fiscal de rendimientos del trabajo. Estos supuesto excepcionales son los siguientes:
  • Enfermedad grave, bien su cónyuge, bien alguno de los ascendientes o descendientes de aquéllos en primer grado o persona que, en régimen de tutela o acogimiento, conviva con el partícipe o de él dependa
  • Desempleo de larga duración
  • Procedimiento de ejecución sobre la vivienda habitual, a partir de 15-05-2013

  • Los elementos personales del plan de pensiones:
  • El promotor del plan será aquel que inste su creación o partícipe. (empresa, sociedad, etc.)
  • Los partícipes serán las personas físicas en cuyo interés se crea el plan, con independencia de que se realicen o no aportaciones
  • Los beneficiarios serán las personas físicas con derecho a la percepción de prestaciones, hayan sido o no partícipes.

  • Las modalidades de planes de pensiones son:
  • Sistemas empleo: Corresponde a los Planes cuyo promotor es cualquier empresa y los partícipes son los empleados.
  • Sistema asociado: El promotor es una asociación y los partícipes son los asociados
  • Sistema individual: El promotor es una entidad financiera y el partícipe es cualquier persona física. Son planes de pensiones suscritos a iniciativa propia de los inversores, a través de un banco

  • De las tres modalidades o sistemas de planes de pensiones establecidos en el Texto Refundido de la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones, el Sistema de Empleo se caracteriza por que el promotor es un empleador y los partícipes son los empleados del mismo, siendo este tipo de plan el único en el cual se permite que el promotor (empleador) realice aportaciones a favor de sus empleados partícipes, quienes asumirán la titularidad sobre la aportación imputada.
    Tales cantidades constituyen una retribución indirecta del trabajo que si bien no percibe directamente el trabajador en el momento del devengo, puesto que pasan a engrosar el Fondo de Pensiones, sí quedan vinculadas (imputadas) a cada partícipe en función de las reglas del Plan y se percibirán por él o sus beneficiarios cuando se produzcan las contingencias cubiertas por el mismo y perciban las prestaciones. Por ello, la LIRPF considera como rendimiento del trabajo a integrar en la renta del partícipe, la contribución que realiza el promotor en cada período y que se imputa a cada partícipe, según las condiciones del Plan (considerándose, por tanto, deducible en el impuesto personal del empresario: IRPF o IS); se trata, de un rendimiento del trabajo en especie, no sometido a ingreso a cuenta
    La reducción por las aportaciones tiene un límite:
    Hoy sólo añadiremos que, con la reforma fiscal para el año 2015, las aportaciones a los planes de pensiones desgravarán hasta alcanzar el límite financiero menor de: 8.000 euros, independientemente de la edad que se tenga, o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas


    Mutualidades de previsión social (MPS)


    Son entidades aseguradoras que ejercen una modalidad aseguradora de carácter voluntario complementaria al sistema de Seguridad Social obligatoria, mediante aportaciones a prima fija o variable de los mutualistas, personas físicas o jurídicas, o de otras entidades o personas protectoras.
    En cuanto al ámbito de cobertura, en la previsión de riesgos sobre las personas, las contingencias que pueden cubrir son las de muerte, viudedad, orfandad y jubilación, garantizando prestaciones económicas en forma de capital o renta. Asimismo, podrán otorgar prestaciones por razón de matrimonio, maternidad, hijos y defunción. Y podrán realizar operaciones de seguro de accidentes e invalidez para el trabajo, enfermedad, defensa jurídica y asistencia, así como prestar ayudas familiares para subvenir a necesidades motivadas por hechos o actos jurídicos que impidan temporalmente el ejercicio de la profesión.
    Las prestaciones recibidas de una mutua de previsión social quedarán sujetas al IRPF como rendimiento del trabajo personal, cuando las aportaciones correspondientes a la mutualidad hayan podido reducirse, total o parcialmente a efectos de este impuesto, bien como gastos deducibles bien como reducción en base imponible, sea quien fuere el beneficiario perceptor de la prestación, que puede coincidir o no con la persona que realizó las aportaciones.


    En conclusión, sólo tributarán por el ISD cuando las aportaciones correspondientes no hubieran podido reducir la base imponible del IRPF, siempre y cuando además se cumpla el requisito general de que el beneficiario de la prestación sea persona distinta del contratante o asegurado.

    Como ya os comentamos, la próxima semana desde Estace Consulting empezaremos analizando uno de los productos anteriormente expuestos, ventajas y desventajas fiscales, modificaciones legislativas y periodos transitorios.


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